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JUVENILES | CLÁSICO PLATENSE

Sábado vibrante en City Bell, con leve supremacía pincharrata

A lo largo de tres partidos muy parejos y cargados, los resultados fueron casi idénticos a los de junio. Esta vez pudo festejar el Lobo.

GeneralCountryFOTO: Alejandra Cirer Chicchi

LautaroPerez

Nuevamente las categorías juveniles menores de Estudiantes y Gimnasia afrontaron el Clásico en el Country Club. Después de haberse medido hace cuatro meses, volvieron a chocar y los números finales fueron bastate parecidos a aquella vez. La Séptima y la Octava del Pincha volvieron a ganar, pero en Novena no hubo empate sino victoria tripera. Así, el León se quedó con seis puntos y su rival de siempre, que mejoró levemente lo hecho hace un tiempo, con tres. Todos fueron choques parejos, calientes y vibrantes. Pero lo más destacado fue que reinó la paz.

Los encargados de abrir la cálida jornada de sábado en la cancha número 5 fueron los pibes de la Séptima. Después de un primer tiempo de pocos riesgos, el quiebre se produjo a los cuarenta segundos del complemento: rápida jugada por izquierda, centro, rebote y allí estaba Braian Benítez, para empujar al arco vacío y llenarse la boca de gol. Fue la única diferencia entre ambos. Enseguida, Aranda se fue expulsado por una agresión sin pelota en el equipo de Iberbia. En el final, lo mismo sucedió con González. Los de Napolitano desperdiciaron algunas chances pero nada pudieron hacer para evitar la caída. Y sufrieron las expulsiones de Silva y Chávez. Final caliente en el segundo derby del año, donde volvieron a festejar los albirrojos.

Luego jugó la Octava. Los Mens Sana fueron mejores en el primer capítulo: a los 30' y luego de un córner, entre Mammini y Pallero, en contra, pusieron el 0-1. Cuando el golpe parecía duro, Nicolás Palavecino empujó de cabeza al gol después de un error de Gómez. El dueño de casa, que había mostrado poco hasta allí, resurgió y se hizo fuerte después del empate. Y a los 37', Sarmiento tiró un centro que la defensa visitante se chocó y mandó al fondo de la red. 2-1 antes del vestuario y no más emociones, porque los de Romero tuvieron algunas pocas para empatar (una inmejorable de Cardozo) y los de Gaimaro para ampliar, pero carecieron de suerte y precisión. Volvió a ganar Estudiantes en la 2003, y lo terminó justificando.

Por último, el golpe albiazul del día: la Novena. El equipo que dirige Andrés Ramos se impuso 3-2 en un partido tan cambiante como vibrante. Empezó ganándolo temprano con gol de Ancherogguon, pero un zapatazo al ángulo de Centurión y un rebote pescado por Vázquez lo dieron vuelta para el pincharrata. En el complemento, la visita volvió a la carga y rápido empató gracias a Greco, de cabeza. De ahí en más, dominó siempre y llegó al triunfo a través de un cabezazo de Brizuela, que desató la euforia en City Bell. La alegría de la 2004 fue de color azul y blanca, para un equipo que fue al frente, ganó muy bien y no se baja de la lucha por el torneo -está a dos del líder Belgrano-.

Así se cerró el sábado para las formativas menores de Estudiantes y Gimnasia. Hace un par de meses, habían sido dos victorias pinchas y un empate en el Country, para las mismas categorías. Esta vez, el Lobo festejó en al menos una y mejoró levemente su producción. Más allá de eso, todos los partidos fueron parejos, bien jugados, atractivos, con condimentos y muchas situaciones de gol. Los ganadores terminaron justificando su éxito, y los perdedores aceptando de gran manera la caída. Y eso también es para celebrar: todo se celebró en absoluta tranquilidad. Pasó el segundo clásico del año para las divisiones menores.